El Arte Bizantino

Hoy he aprendido qué es el arte bizantino, el estilo artístico que se desarrolló en el Imperio Bizantino y su área de influencia.

Hoy sigo profundizando en el arte medieval y, de nuevo, retrocedo un poco más en el tiempo, esta vez para aprender sobre el Arte Bizantino. Se trata de otra de las grandes corrientes artísticas de la Edad media y con ella, nos acercamos ya al final de esta etapa. Vamos a ponernos un poco en contexto:

El arte y mundo bizantino en el tiempo

Como su propio nombre indica, es un estilo que se enmarca dentro del periodo del imperio Bizantino, o imperio romano de oriente. Tras la división del imperio Romano en dos partes, la continuidad política, y finalmente también cultural, se concentró en el imperio de oriente, ya que el de occidente acabó sucumbiendo a las invasiones bárbaras. Así pues, nos encontramos con que este imperio y su capital, Bizancio, o Constantinopla, se convertirán en la capital cultural del mundo occidental.

Esta herencia cultural, además, estuvo muy influenciada por diferentes partes. Por un lado, por parte del mundo greco-romano y helenístico, del cual procedía, pero también por el mundo oriental, con el que tenía más proximidad y contacto que la antigua roma.

Vale Alex, nos has puesto en contexto en cuanto al punto de partida, pero, ¿de qué época exactamente estamos hablando?

Bien, se considera que esta corriente artística duró lo mismo, más o menos, que el imperio que le puso nombre. Se considera que el arte bizantino nace aproximadamente hacia el 500 d.C y termina con la caída, a manos de los turcos, de Constantinopla, en el 1453 d.C.

Analicemos ahora las diferentes aplicaciones. Como hemos visto en anteriores estilos artísticos medievales, su aplicación estuvo principalmente relacionada con la religión, y en este caso no va a ser distinto. De nuevo, la escultura toma un papel secundario, quedando al frente la arquitectura (de iglesias) y en segundo plano la pintura, con una gran peculiaridad que ahora os explicaré. Empecemos:

La arquitectura Bizantina

La arquitectura bizantina es seguramente la más característica del estilo y la más fácil de recordar. Se heredó del estilo romano, el uso de ladrillos en el exterior y la decoración con mosaicos del interior. Como nuevos rasgos destacan lo que se conoce como cúpula sobre pechinas y las decoraciones de los capiteles.

A diferencia de estilos anteriores, además, la cúpula pasa a ser un elemento central en la construcción, una cúpula semiesférica, como la romana y que se representa como la bóveda celestial donde reina Cristo (a menudo hay imágenes del mismo en su interior con la pose de bendecir).

Para tener un ejemplo en mente, para mí siempre son muy representativas las iglesias que se pueden encontrar, por ejemplo, en Bulgaria, en la costa, en la zona de Nessebar. El tema del ladrillo se aprecia muy bien:

Pintura bizantina y mosaicos

Para entender la pintura bizantina y sus mosaicos, y sobre todo para entender los pocos ejemplos que tenemos de ambos, hay que mirar un poco atrás, para hablar de la llamada crisis iconoclasta bizantina.

Nos encontramos, aproximadamente, en el año 717 d.C, cuando el trono de Constantinopla fue tomado por el rey León III. En aquella época, en Bizancio, la vida religiosa estaba muy ligada a ceremonias y formalidades litúrgicas. También, se había desarrollado un culto importante hacia los iconos (imágenes religiosas), a las que se adoraba e incluso se les daba poderes sobrenaturales o mágicos. Por ello, León III, como parte de su política imperial, ordenó la destrucción de todos los iconos religiosos y la persecución también de aquellos que los adoraban.

Es por todo esto que se han conservado tan pocas obras. Aun así, entre lo que sabemos y lo que se ha conservado, podemos describir algunas de las características que tenía esta rama del arte bizantino:

  • La pintura bizantina tenía un estilo realista y cromático, con claras influencias clásicas, tanto romanas como griegas.
  • Un elemento importante de esta continuidad son los mosaicos, que se caracterizaban por su abundancia en el color dorado y lo cargado de la ornamentación.
  • Generalmente, se presentan asuntos bíblicos, así como escenas de la corte imperial o representaciones de ángeles o santos. Las personas se representaban con un porte majestuoso y tranquilo, con la mirada al frente o a la derecha del espectador, con los ojos grandes y abiertos.

Para acabar, aquí algunos ejemplos:

Nada más. Como siempre espero que os haya gustado, y que hayáis aprendido algo nuevo. Que al fin y al cabo, ¡esa es la única intención de todo esto! Si queréis aprendrer más, no dudéis en pasaros por la sección de ARTE.

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