El entorno de la empresa

Hablamos sobre el entorno de la empresa, es decir, todos aquellos factores externos a la empresa que influyen en sus decisiones o resultados.

Hoy he aprendido sobre el entorno de la empresa, o lo que es lo mismo, todos aquellos factores externos a la empresa que pueden influir en sus decisiones o resultados.

Siguiendo mi cruzada por entender mejor el mundo empresarial, la dirección de empresas, hoy estoy avanzando un poco más en lo que se conoce como dirección estratégica de la empresa. Concretamente, hoy he profundizado sobre el «Entorno de la empresa» y el análisis del mismo.

¿Qué es el entorno de la empresa?

Como ya os he dicho, el entorno es todo aquello ajeno a la misma, todos aquellos factores que pueden influir sobre sus decisiones y resultados y que, además, no se pueden controlar. Esto es importante porque no, no se puede pueden controlar, pero sí, sí que nos van a influir. Normalmente, para que la definición no sea tan amplia se suele distinguir entre dos niveles de entornos:

  • Entorno general: es decir todo lo que rodea a la empresa derivado del sistema socioeconómico en el que se encuentra y en el que desarrolla su actividad.
  • Entorno específico: también todo lo que rodea a la empresa, pero de una manera más proxima, normalmente dentro del mismo sector o actividad económica.

Pongamos un ejemplo de cada uno, aplicado a mi empresa, HORITZON, para verlo más claro:

  • En cuanto al entorno general, la empresa se va a ver afectada por todo lo que ocurra a nivel socioeconómico a su alrededor. Por ejemplo, si ahora llega una crisis de magnitudes bíblicas derivada de la inflación, esta formaría parte del entorno general.
  • En cambio, si, por ejemplo, Uzbekistán, uno de los destinos que más trabajo, prohíbe la entrada a los turistas españoles, se trata de una medida dentro de un entorno específico: el mundo del turismo y de los viajes.

El mundo cada vez es más dinámico, complejo, diverso e incluso hostil, y todo ello no hace más que generar incertidumbre. ¿Es esto malo? Pues depende nuestra capacidad de resiliencia y antifragilidad. Desde la dirección se debe analizar correctamente el entorno para que, basándose en ello, se tomen las mejores decisiones estratégicas.

En próximos artículos voy a seguir aprendiendo sobre como podemos analizar el entorno, y las diferentes técnicas que pueden usarse en cada caso.

¡Espero que os haya sido útil! Abrazo fuerte a todos.

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