Introducción a la planificación financiera

Introducción a la planificación financiera: conceptos a dominar y qué puntos hay que tratar para elaborarla. Tanto personas como empresas

Hoy he aprendido que un artículo es poco para abarcar un tema como la planificación financiera, así que ¡esto va de planificar mi estudio sobre planificación financiera!

Primero de todo es importante entender a qué me refiero con este tema. En general, la planificación financiera hacer referencia a la elaboración de un plan financiero que permita a la empresa alcanzar sus objetivos financieros a corto, medio y largo plazo, al tiempo que minimiza riesgos y maximiza oportunidades. Se trata de un proceso importante, tanto para una empresa como para un individual, ya que nos ayuda a tomar decisiones bien documentadas y estratégicas sobre nuestro dinero, tanto para lograr estabilidad como control financiero a largo plazo.

Las preguntas más normales ahora serían dos:

  • ¿Sobre qué temas he de saber para elaborar una planificación financiera?
  • Qué puntos debería tener en cuenta a la hora de realizarla.

¿Sobre qué hace falta saber para elaborar una planificación financiera?

Pues bien, lo primero que he hecho es crearme un Notion con los temas que voy a tratar y sobre los que también escribiré aqui:

Vale, y una vez entendido esto he pensado en los siguientes puntos a tratar en mi plan financiero.

Hay que tener en cuenta que esto puede aplicarse tanto a la hora realizar un plan financiero para una empresa como también para la gestión de mis finanzas personales. Al fin y al cabo, el objetivo de este MBA personal no solo empresarial, sino que también me sirva para la gestión financiera de casa.

Puntos a tratar en el plan financiero

(en cursiva se especifica la parte empresarial concreta, cuando hace falta) :

  1. Objetivos financieros: Define claramente cuáles son tus objetivos financieros a largo plazo, como la compra de una casa, la educación de tus hijos, la jubilación, entre otros. En el caso de una empresa aquí debemos incluir objetivos de crecimiento de ventas, expansión a nuevos mercados o adquisición de otras empresas, por ejemplo.
  2. Presupuesto: Establece un presupuesto para tu hogar que te permita controlar tus gastos y asegurarte de que estás viviendo dentro de tus posibilidades. Lo mismo para la empresa, para lo que debemos conocer tanto nuestros costes fijos como los variables, así como las metas de ventas y los márgenes de rentabilidad.
  3. Ahorro: Define una estrategia de ahorro para alcanzar tus objetivos financieros. Puedes considerar ahorrar un porcentaje de tus ingresos mensuales o establecer un fondo de emergencia. La empresa debe tener una estrategia de ahorro e inversión para asegurarse de que está invirtiendo en su crecimiento y en la creación de valor a largo plazo. Esto puede incluir la inversión en maquinaria, tecnología, investigación y desarrollo, entre otros.
  4. Inversiones: Considera las diferentes opciones de inversión disponibles para aumentar tu patrimonio a largo plazo. Puedes investigar sobre inversiones en bienes raíces, acciones, fondos de inversión, entre otros.
  5. Deudas: Evalúa tu situación de deuda y define un plan para reducir o eliminar tus deudas. Puedes considerar estrategias como el pago de deudas con mayores intereses primero o la consolidación de deudas. Soy contrario a la deuda, pero en ciertas ocasiones es la única manera de operar. En la empresa hay que saber manejarlas, evaluando la capacidad de pago, negociación de plazos o restructuración de los pasivos de la misma.
  6. Seguros: Considera adquirir seguros que te protejan a ti y a tu familia en caso de imprevistos como enfermedades, accidentes, o fallecimiento. Lo mismo para la empresa.
  7. Planificación fiscal: Evalúa cómo puedes optimizar tu situación fiscal para reducir tus impuestos y aprovechar las ventajas fiscales disponibles para ti. En el caso de la empresa, debemos optimizar la situación fiscal de la misma para reducir impuestos y aprovechar ventajas fiscales. Hay que conocer leyes fiscales aplicables, usar deducciones y créditos fiscales, así como planificar la estructura corporativa para maximizar su eficiencia fiscal.

Y diréis, y ¿ahora qué? Pues ahora la idea es trabajar cada uno de los puntos que me he preparado como estudio previo. Una vez tenga amueblados en mi cabeza todos los temas, realizaré un intento de presentaros dos planificaciones: una persona y una empresarial.

Como siempre, espero que os haya gustado y que hayáis aprendido algo. Un abrazo a todos y hasta la próxima.

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