Presupuestos y proyecciones financieras

Hoy sigo con mi educación en planificación financiera y me he propuesto aprender sobre presupuestos y proyecciones financieras

Otra semana y, dando continuidad a la anterior, voy a profundizar más en la planificación Financiera y, concretamente, en la elaboración de presupuestos y proyecciones financieras. Para ello, creo que lo primero, para situarnos, debería ser definir ambos conceptos.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de presupuestos?

Pues generalmente hace referencia a un plan financiero que establece tanto los ingresos como los gastos esperados durante un periodo de tiempo determinado (normalmente los presupuestos son anuales). ¿Por qué es importante? Pues porque nos permite anticipar y controlar gastos, de manera que garanticemos que los ingresos sean suficientes para cubrirlos. Principalmente.

Para resumir, un presupuesto nos ayuda a planificar nuestros gastos e ingresos esperados durante un ejercicio. Punto. Esto es aplicable tanto para una empresa como para la gestión de las finanzas personales de una persona.

Entonces: ¿Qué deberíamos tener en cuenta a la hora de elaborar un presupuesto? Según lo que he podido investigar he resumido algunos puntos importantes:

  1. Revisar los ejercicios anteriores: Acostumbra a ser útil, en los dos casos, para identificar tendencias, tanto de gasto como de ingresos. Alguien una vez me enseñó algo que siempre me ha servido: “busca patrones”. No es coña, aparecen más de lo que nos pensamos.
  2. Plantear metas y objetivos (o no): La teoría dice que es importante definir los objetivos financieros que tenemos largo plazo, aquellos que deseamos alcanzar. Al menos en el tiempo en el que el presupuesto se desarrolla. El problema de las metas es que tienen un resultado binario: o las consigues o no las consigues, así de sencillo. Por ello, creo que es mejor establecer sistemas. Un sistema te aporta un marco sobre el que trabajar y da continuidad a nuestro desarrollo, a todos los niveles.
    1. Establecer un sistema de trabajo: Si yo, por ejemplo, me planteo perder 10 kilos este año, solo hay dos soluciones: o lo consigo o no. En cambio, si por el contrario establezco un sistema por el cual haré deporte 3 veces por semana y vigilaré lo que estoy comiendo: esto es un sistema. ¿Perderé esos 10kg? Posiblemente, pero lo más importante es que el desarrollo continuará más allá de eso. Creo que tanto en las finanzas personales como en las de tu propia empresa hemos de seguir la misma dinámica. Con esto no estoy diciendo que las metas no sean útiles, pero en mi caso me funciona mejor así.
  3. Definir gastos e ingresos fijos: y con fijos me refiero a necesarios. Es útil realizar una lista de todos los gastos fijos que vamos a tener para desarrollar nuestra operativa (tanto empresarial como personal. De igual manera pasa con los ingresos: tenemos que tener una idea o previsión general de cuales van a ser y que, además, en ambos casos haya alineación con nuestro sistema de trabajo a nivel financiero.
  4. Priorizar gastos e ingresos: algo que sirve para cualquier aspecto de nuestras. Una vez identificados todos los gastos e ingresos es importante establecer orden de preferencia. Según su importancia, para adaptarnos a la casuística del momento, podemos prescindir de algunos de ellos: tanto en cuanto a gastos como a ingresos.
  5. Revisa tu presupuesto regularmente: El mundo, las empresas y tu vida cambian constantemente. Por tanto, el presupuesto que elabores también puede hacerlo. Es importante ir revisando periódicamente nuestro presupuesto para ver si se sigue adaptando a la realidad que describimos en un primer momento. De no ser así, deberemos modificarlo o adaptarlo para seguir avanzando.

Establecido todo esto, vamos ahora con el siguiente tema:

Proyecciones financieras

A diferencia de los presupuestos, las proyecciones financieras son estimaciones de como se van a comportar las finanzas de nuestra empresa (o de mi casa) en el futuro. Para ello, se proyectan en el futuro ingresos, gastos, flujos de efectivo, y otros estados financieros, basándonos en datos históricos y supuestos de futuro (situaciones que creemos que se van a dar).

¿Para qué es esto útil? Pues para comprender mejor cómo esperamos que la empresa se comporte en el futuro y, en consecuencia, tomar decisiones. Ahora bien, ¿cómo deberíamos afrontarla?

Ahora bien, creo que en este punto es fácil encontrar similitudes entre ambas cosas, o al menos así me lo parece: entre los presupuestos y las proyecciones financieras. Por ello, para acabar, voy a intentar hacer una síntesis de ambos conceptos de la manera más fácil posible.

Presupuesto: es un plan que te ayuda a controlar cuanto dinero tienes y cuanto puedes gastar en un periodo específico. Ej: Presupuesto para el mes de marzo: cuanto esperas ganar y cuanto esperas gastar ese mes.

Proyección financiera: es una estimación de cómo crees que te va a ir financieramente en el futuro, basándote en supuestos y datos históricos. Ej: elaborar una proyección de como crees que te va a ir financieramente durante los próximos 5 años.

La principal diferencia entre ambas es que los presupuestos atacan a un periodo de tiempo específico, mientras que las proyecciones financieras son estimaciones a futuro, basadas en datos de lo que ya ha pasado.

¡Como siempre, espero que os haya servido o que, al menos, hayáis aprendido algo nuevo, como ha sido mi caso! 🙂

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