Sobre la concentración

Hoy os hablo sobre cinco herramientas para mejorar la concentración a la hora de realizar una tarea: musica, meditación, subtareas...

Hoy me centro en un tema muy concreto: la concentración.

Y es qué, en el mundo en el que vivimos, rodeados de estímulos constantemente, la capacidad de concentración es algo fundamental. O al menos así lo entiendo yo. Tener una buena capacidad de concentración no solo ayuda a hacer las cosas mejor, sino también en menos tiempo. Mi objetivo con este pequeño artículo es entender un poco mejor como funciona, como podemos mejorarla y aprender un poco más al respecto.

Pero como siempre, vayamos por partes.

¿Qué es la concentración?

Pues bien, la mejor definición que he encontrado es la siguiente:

La concentración es un proceso psíquico que se realiza mediante la capacidad del razonamiento, y que consiste en centrar toda la atención sobre un objetivo o actividad.

Esta es la definición de Wikipedia, la más sencilla y a la vez concisa posible. Para resumir, la concentración es la capacidad de hacer algo sin distraerse. Mi análisis de esto es muy simple: si sabes lo que tienes que hacer, lo importante entonces es eliminar aquello que te distrae.

Esto es casi todo lo que he encontrado. Como veis, hay poca información divulgativa al respecto. Y es que, cuando empiezas a buscar, lo único que aparece son webs sobre los «5 pasos para concentrarte, según los expertos de la universidad de Harvard». Horrible. Este tipo de contenidos, la verdad, me generan desconfianza.

Métodos y técnicas para mejorar la concentración

Por ello, mi siguiente paso en esta investigación ha sido, como mejorar o evitar esas distracciones y, a la vez, como mejor la capacidad de foco. Aunque sea un poco osado, voy a intentar crear mi propio método, con base en una selección de técnicas y recursos que creo que pueden ser más o menos útiles.

Meditación

La meditación es una técnica antigua, muy ligada a la tradición y religiones orientales. El objetivo de meditar es aprender a acallar la mente. No se trata de «no pensar», sino de observar todos los pensamientos que va generando nuestra mente con tal de poder desidentificarnos con ellos. Esto, a su vez, tiene como consecuencia una mente más clamada, lo que se traduce, también, en una mayor capacidad de concentración.

Importante: no hay una sola forma de meditar. Existen muchas técnicas diferentes. Desde las más antiguas tradiciones budistas hasta las técnicas modernas como el mindfulness, la atención plena.

Para mi esta la es la única manera de «entrenar» la concentración, la capacidad de atención misma. Ahora bien, existen tambien herramientas que pueden ayudarnos en este proceso. No aumentarán nuestra capacidad propia de estar en foco, pero sí que nos ayudarán a no distraernos tanto.

Sigo con algunas de estas herramientas:

Tareas y subtareas

Trabajar con tareas, o listas de tareas, para mí es algo muy útil. Por mi trabajo (creo, organizo y vendo viajes), la cantidad de cosas que he de hacer cada día es brutal, por lo que sin una lista con la que pueda organizar qué hacer y cuándo, sería imposible.

Os explicaré más o menos como lo hago: cuando empiezo el día, una vez repasado el correo electrónico, voy escribiendo toooooodo lo que tengo que hacer ese día, además de las cosas que ya tengo programadas con anterioridad. Una vez listado todo, lo organizo por orden de importancia / prioridad. Pero no acaba ahí la cosa. Una vez hecho todo esto, me pongo a «subtarear». ¿What? Exacto, me lio a hacer subtareas de esas tareas, o lo que es lo mismo, divido las tareas que requieren un proceso, en todos los pasos que he de seguir. Por ejemplo:

TAREA: Montar itinerario de viaje a Grecia para Alba.
SUBTAREAS:

  1. Buscar vuelos y cotizar
  2. Crear itinerario y día a día
  3. Cotizar hoteles
  4. Maquetar con fotos
  5. Enviar

Puede parecer mucho trabajo, pero para mí es superútil. Me permite preferenciar a primera hora de la mañana, que es cuando más fresco estoy, que debo hacer, cuando y como. Una vez marcado todo, solo he de seguir la lista, tarea a tarea, pasando por cada una de sus subtareas, hasta haberlo completado todo. Además de orden, que es importante, esto me da también paz mental. ¿Por qué? Pues porque está demostrado que nuestro cerebro tiene una capacidad limitada para tomar decisiones y que, esta, a lo largo del día, se va agotando. Por eso, esta es una buena forma de quitarme esa toma de decisiones durante el día.

Vale, ahora viene la parte buena. El cómo. Hay muchos programas que os pueden ayudar en esto. Personalmente, hasta su desaparición, yo utilizaba Wunderlist. Sin embargo, la nueva versión de Microsoft, que fue quien compró la app, no me acaba de convencer. Por ello, investigando, encontraré: TODO IST. Para mí es fundamental, la base y centro de mi trabajo. Amo a esta aplicación. Personalmente, uso la versión de pago, 44 € al año, lo cual, sinceramente, encuentro barato.

Bloques de tiempo

Cuando hablamos de concentración, algo que también me resulta útil son los bloques de tiempo. Si lo pienso, está bastante relacionado con las tareas, ya que se complementan, al menos en mi caso. Aunque no tiene que ser así necesariamente.

Una técnica que puede ser beneficiosa para la concentración es la de bloquear espacios de tiempo concretos para tareas concretas. Por ejemplo, en mi caso, todas las mañanas, durante la primera hora, tengo bloqueada siempre media hora para escribir en mi diario de trabajo y otra media hora para crear tareas, subtareas y organizarlas. De igual manera, cuando tengo algo muy concreto, como reuniones o llamadas importantes, bloqueo en el calendario directamente un espacio concreto.

En mi caso esta técnica me sirve a medias. Me es útil bloquear actividades para organizar el día en grandes bloques, pero no para tareas concretas.

Postits

Esta es seguramente la «técnica» más personal. En mi caso, tengo bastantes problemas de concentración y soy la mejor representación de la frase: «se distrae con una mosca». Por ello, los postits son mi gran aliado.

Mi solución, para retomar el foco cada vez que lo pierdo, es apuntarme en un postit la tarea que estoy haciendo en ese momento. Claramente y en mayúsculas. Ese postit va pegado en mi mesa, entre mis brazos y el teclado, y no sale de ahí hasta que no acabo con lo que esté haciendo en ese momento. Como muchas veces me es imposible no perder el hilo, el postit me ayuda a recordar y a «volver».

Entorno y música

Para acabar, de nuevo, algo que también ayuda a mejorar nuestra concentración es nuestro entorno. Para mi, también fundamental. Necesito que, por ejemplo, mi mesa de trabajo esté con el mínimo de cosas. Me ayuda a no solo tener más paz mental, sino también a tener menos distracciones. Y esto puede extrapolarse al resto del espacio en el que estés trabajando.

En este apartado, aunque podría crear uno propio, voy a incluir también el tema de la música. A mi, personalmente, cuando estoy en la oficina o en un ambiente ruidoso, me va bien escuchar música, aunque con dos peculiaridades: escucho música clásica o ambiental, siempre sin letra, a ser posible. Bloquea el ruido de mi alrededor y me ayuda a mantener el foco en lo que estoy haciendo.

En mi caso, utilizo también auriculares con cancelación de ruido, muy útiles también si viajas, tanto en avión como en tren y tienes que estar trabajando o leyendo.


Y hasta aquí. Estas son las herramientas y técnicas que yo utilizo para mejorar y mantener mi concentración. ¿Tenéis alguna más que os sea útil y que creáis que mejora la lista? 🙂

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